Bolso de Jiroft en Onix de Pakistán grabado a mano. Cuando el bolso se convierte en monumento.
A lo largo de los siglos, el bolso ha sido el guardián de nuestros secretos y pertenencias. En realidad, desde los antiguos saquitos de cuero persas hasta los diseños de alta costura, este objeto ha simbolizado estatus y protección. Con esta pieza, he querido detener el tiempo. He tomado esa forma icónica y la he esculpido en ónix de Pakistán, una piedra venerada desde la antigüedad por su elegancia y su conexión con la tierra.
Por lo tanto, este no es un bolso para llevar, sino una escultura compacta que invita a ser tocada y observada. Asimismo, el trabajo de grabado es el corazón de la obra:
Inspiración Jiroft: He recuperado la iconografía de hace 5.000 años, donde criaturas místicas protegen la palmera central (símbolo de vida y abundancia). Cada trazo negro ha sido grabado a mano, respetando la fuerza del arte mesopotámico.
Ónix de Pakistán Seleccionado: He trabajado cada veta de la piedra para que la luz juegue con su translucidez natural, creando una pieza que parece vibrar con luz propia.
Obra de Autor Única: Al ser un trabajo manual sobre piedra natural, no existen dos iguales. Este es el modelo compacto de mi colección, ideal para presidir una estantería de arte o como centro de una colección privada.
El Regalo de una Historia: Es la pieza perfecta para quien busca algo que trascienda la moda pasajera y valore la dureza de la piedra frente a la fugacidad de las tendencias.
| Peso | 5,2 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 11 × 2 × 8 cm |
| Materiales | Onix, Piedra Natural |
















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